
Abres la factura del agua y el importe no hay por dónde cogerlo. Has gastado lo de siempre y pagas el triple. Casi siempre se puede arreglar al menos para que no vuelva a pasar.
Aquí te contamos cómo saber si hay una fuga, dónde suele estar y qué hacer en cada caso. Si prefieres que lo mire un profesional, mira cómo funciona la localización de fugas de agua en viviendas.
1. Por qué ha subido tanto mi factura del agua
Lo primero es saber qué ha provocado el aumento. No todo es una fuga.
Puede ser un grifo que gotea, una cisterna que pierde o una llave que no cierra bien: goteo a goteo se van muchos litros sin que nadie se dé cuenta. Puede ser una tubería rota dentro de una pared, bajo el suelo, en el jardín o en la acometida, que lleva días perdiendo agua sin dar la cara. Puede ser que realmente hayas consumido más, con invitados, riego, una piscina que llenar o un cambio de hábitos. Y puede ser, simplemente, que la lectura esté mal, que te hayan regularizado facturas anteriores o que el contador esté defectuoso.
2. Comprueba primero que la fuga existe
Antes de buscar nada hay que confirmar que se está perdiendo agua. Mucha gente llama convencida y resulta que no hay fuga. Es lo primero que hacemos al llegar a una vivienda.
Algunas pruebas las puedes hacer tú mismo:
- Cierra todos los grifos y los electrodomésticos que usen agua.
- Comprueba que nadie tira de la cisterna y que no hay lavadora ni lavavajillas en marcha.
- Mira el contador. Si gira, se está perdiendo agua.
Para quedarte tranquilo, apunta la lectura, espera media hora sin gastar nada y vuelve a mirar. Cuanto más tiempo dejes pasar, más claro lo vas a ver.
Si el contador no se mueve, la subida viene de otro sitio: consumo real o una lectura estimada. Y ya sabes por dónde tirar.
3. Dónde suele estar la fuga
La cisterna es una de las principales causas. Echa unas gotas de colorante en el depósito, espera unos minutos sin tirar de la cadena y mira la taza. Si aparece color, hay una pérdida y tendrías que sustituir el mecanismo.
La entrada de la vivienda es otro punto típico. Si tienes el contador separado de la vivienda y una llave general que esté en la casa, ciérrala y mira el contador. Si sigue girando, la fuga está antes de la llave, en la tubería que llega a tu casa.
Si el contador gira con todo cerrado y no ves nada, tienes una fuga oculta: está dentro de una pared o bajo el suelo. En una calefacción, la señal es que el circuito pierde presión y tienes que rellenarlo más de lo normal.
Ojo con la piscina, que aquí se confunde mucho. El nivel baja por evaporación y viento, y eso no es una fuga. Solo cuando baja más de lo que debería se hacen pruebas, y si después de esas pruebas hay pérdida por las tuberías o por el vaso, entonces sí. Aquí te explicamos cómo hacemos la detección de fugas en piscinas sin vaciarlas.
Y fíjate en estas otras señales: manchas de humedad que no se van, pintura que se levanta, olor a moho, ruido de agua con todo cerrado, suelo frío o húmedo.
4. Por qué no es fácil localizarla por tu cuenta
Saber que hay una fuga no es saber dónde está. El agua sale por un punto y aparece lejos, o ni siquiera vemos por dónde se va.
Y no hay dos fugas iguales. No se busca lo mismo en una tubería de cobre que en una de polietileno o de hierro, ni se trabaja igual en una red con mucha presión que en una casa con presión baja. Por eso usamos equipos de detección como el geófono, el gas trazador o la cámara termográfica, y así evitamos picar a ciegas.
Una nos marcó. Hace años buscábamos una fuga en un chalet y unas veces verificábamos fuga y otras no. Volvíamos a conectar el agua y el contador volvía a marcar consumo. Revisamos el contador y funcionaba bien. Al final resultó que la fuga solo existía a una presión muy concreta. Tuvimos que ir varias veces. Aquella nos enseñó mucho y nos ha ahorrado muchas horas en otras casas.
Hay casos peores para localizar, como una fuga bajo tela asfáltica o en tubos enfundados donde el gas no sale por el punto exacto. No es lo habitual, pero pasa. Nuestra regla ahí es no abandonar: una fuga se puede localizar de más de una forma, así que seguimos hasta encontrarla.
5. Qué hacer si confirmas que tienes una fuga
Si ya sabes que hay fuga, hay que moverse rápido para que no suba el consumo ni se lie más.
- Cierra la llave de paso y corta el suministro si el agua sigue saliendo y no la controlas.
- Haz fotos, apunta las lecturas del contador y guarda las facturas. Te van a hacer falta si luego reclamas.
- Localiza el punto antes de romper. Si la tubería está en una pared, bajo el suelo o en el jardín, una localización profesional de la fuga evita abrir a ciegas.
- Repara con tu fontanero de confianza en el punto marcado. Guarda también la factura de la reparación y unas fotos de la tubería dañada.
Y consulta si puedes reclamar la factura. Algunas compañías de agua permiten pedir una revisión o regularización del consumo disparado por fugas ocultas. Llama, pregunta los requisitos y presenta los justificantes de la reparación.
¿Se puede reclamar una factura de agua elevada por una fuga en Andalucía?
Muchas compañías de seguros abonan la factura de localización y reparación de la fuga aportando documentación como la factura del agua y las de localización y reparación junto a las fotografías. Nuestro informe de localización lo han aceptado aseguradoras como Allianz, Caser o SegurCaixa.
Según la compañía suministradora y el municipio, sí se puede pedir una revisión de parte del importe cuando el consumo excesivo viene de una fuga accidental. EMASESA, por ejemplo, que da servicio en Sevilla y otros municipios, tiene procedimientos para regularizar facturas por fugas ocultas en instalaciones interiores, siempre que se cumplan los requisitos. También hay reducciones posibles en el canon autonómico del agua en algunos supuestos de fugas fortuitas.
Nada de esto es automático y no siempre toca el importe total. Por eso conviene avisar pronto, guardar la documentación y leerte las condiciones de tu compañía.
Hay un argumento que casi nadie usa y que conviene poner por escrito: el agua que se marcha por una fuga bajo el suelo no llega a la depuradora. Ese volumen se te ha facturado como consumo, pero no ha pasado por el alcantarillado ni por la planta de tratamiento, así que el canon de reciclaje y la cuota de saneamiento te los están cobrando por un servicio que no se ha prestado. Las facturas de agua se calculan con un coeficiente de retorno: dan por hecho que un porcentaje de lo que consumes vuelve a la red. Con una fuga, ese porcentaje no se cumple. Pide la devolución de esa parte, no solo la del suministro. Unas compañías lo aplican y otras solo regularizan el consumo, así que insiste y pide respuesta por escrito.
Cómo trabajamos en VTFugas
Si la factura ha subido sin motivo y sospechas de una fuga oculta, vamos a buscarla sin picar a ciegas. Trabajamos en Sevilla, Málaga y Huelva, en tuberías de viviendas, jardines, acometidas, piscinas y circuitos de calefacción. Llevamos más de 30 años en esto; puedes conocernos en quiénes somos.
Nos cuentas qué pasa, normalmente por teléfono. Te hacemos unas preguntas y te pedimos unas fotos para entender el caso. Con eso valoramos los equipos y el trabajo que supone, y te damos el precio antes de desplazarnos. Si lo aceptas, concertamos la visita, casi siempre en 24 o 48 horas según disponibilidad. Vamos, localizamos la fuga con equipos especializados y te la dejamos marcada, para que tu fontanero abra y repare justo ahí y no en tres sitios más.
Si la fuga existe y no la localizamos, te devolvemos el dinero.
Preguntas frecuentes
¿Una factura alta siempre significa que hay una fuga?
No. Puede ser consumo real, una lectura estimada o un error. Por eso se empieza por el contador.
¿Cómo sé si la fuga es mía o de la compañía?
Cierra la llave general. Si el contador sigue girando, la fuga está antes de la llave, en la entrada. Si se para, está en tu instalación.
¿Cuánto cuesta localizar una fuga?
Depende del caso. Te damos el precio con los datos y las fotos que nos mandes, antes de que decidas nada.
¿Cuánto tardáis?
Depende del tipo de instalación y de la complejidad de la fuga. Normalmente entre una y tres horas, aunque a veces lleva más.
¿Quién repara?
Nosotros localizamos y marcamos. Repara tu fontanero de confianza.
¿Puedo localizarla yo solo?
Puedes comprobar si hay fuga. Encontrar el punto exacto de una oculta ya pide equipos y saber usarlos. Si se rompe por intuición, los daños y la reparación salen más caros que una localización profesional.
¿Y si no la encontráis?
Si la fuga existe y no la localizamos, te devolvemos el dinero.
¿Me tienen que devolver el canon de reciclaje y el saneamiento?
Puedes pedirlo, y tiene sentido: esa agua se filtró al suelo y no llegó a la depuradora. La factura da por hecho que parte de lo consumido vuelve a la red, y con una fuga no vuelve. Que te lo acepten depende de la ordenanza y de la compañía; algunas solo tocan el suministro.
Resumen
Una factura alta no siempre es una fuga: compruébalo con el contador y todo cerrado. Si gira, hay pérdida, y toca mirar cisterna, entrada de la vivienda y señales de humedad. Si no ves nada y el contador sigue girando, lo más probable es que la fuga esté oculta. Localízala antes de abrir. Y guarda fotos, lecturas y facturas por si reclamas.
¿Se te ha disparado la factura?
Cuéntanos qué te pasa y mándanos unas fotos. Te decimos qué podemos hacer, cuándo y por cuánto. Llámanos al 692 252 150, escríbenos por WhatsApp o pide tu localización de fugas de agua aquí.